lunes, septiembre 03, 2007

Los Cambios

De cierta forma los seres humanos somos el cambio hecho verbo. Constantemente variamos de situación, de estados de ánimo, de opinión, de vestimenta, y hasta en nuestros aspectos físicos, muchos de ellos incontrolables, también cambiamos.
El movimiento, el desgaste de energías, los amigos que frecuentamos, los que ya no, las tradiciones, los cantos, tu grupo favorito, la canción que tarareas cuando caminas en relajo, el lugar ideal para tus vacaciones, el local donde pasas los mejores momentos, todo en la vida cambia, inevitablemente. Nada aquí entre los mortales es absolutamente fijo y estable. Ni siquiera el amor lo es, y quizás allí uno de sus grandes beneficios. “Llevo 27 años con tu padre y todavía no lo conozco bien”, es el ejemplo que usa mi querida madre para referirse a los ejemplos de los cambios en los seres humanos, usando como ratón de laboratorio el cambiante genio de mi viejo, hombre al que confiesa amar, por cierto, pese a los variados cambios de sentido que ha tenido su relación… ya la llegada de los cuatro hijos que hubo durante un lapso de once años, habla de las situaciones vividas por las personas que más adoro en la tierra, y por quienes son carne de cultivo para mi ejemplo.
No me caben dudas, los seres humanos variamos a cada instante. Mis dedos cambian su postura y su dirección en movimientos coordinados que permiten que estas letras se plasmen en el papel. Una mujer queda embarazada después de hacer el amor con su pareja… Todo en la vida es producto del constante cambio.
Ahora bien, ¿cómo podemos vivir así?, si hasta los valores van cambiando… o cómo creen uds. que miran nuestros abuelos a las tribus urbanas hoy… El contexto en que se den las cosas, la conciencia de tener “algo claro en la vida”, y la generación de objetivos moralmente consistentes con el ser humano, y su pensar, son el único camino de sobrevivencia entre tanta situación cambiante que enfrenta el hombre en si mismo y en su entorno.
Creo que por eso existe la educación, que en sí misma también representa un cambio radical en la postura y las formas de ver e interpretar el mundo. Por esto es que entre tanta situación que debemos enfrentar a diario, quizás es conveniente mirar hacia adentro y tomar conciencia en hacer el lead interno nuevamente, por lo menos cada vez que nos vemos enfrentados a los cambios bruscos, para poder caminar entre la nebulosa de una vida repleta de constantes cambios.

2 comentarios:

XVCV dijo...

Leí varias veces tu texto, trantando de encontrar un pie para iniciar este post. Finalmente, no lo encontré. Y es que, qué más se podría decir al respecto, si todo esto de los cambios llega a ser redundante (en especial cuando dices que lo seres humanos somo el cambio hecho verbo).
Así es no más, todo cambia, como dice aquella hermosa canción: "y lo que cambió ayer, tedrá que cambiar mañana". Pueda ser que los próximos movimientos de la vida te favorezcan más de lo que te han favorecido hasta ahora.
Chao Miguelo.

El Mono dijo...

A medida que pasa el tiempo, o bien, que uno va pasando a través del tiempo, vas notando ese constante cambio. Para un adolescente es un verdadero oasis darse cuenta de ello y pensar: "wow, he cambiado harto, y me queda mucho más por cambiar", porque con la sencilla facultad de notar los cambios ya puedes quedarte tranquilo y saber por qué es todo tan vertiginoso. Me ha tocado ver mis propios cambios hasta casi asimilarlos y, tal vez encausarlos (para que no me pillen desprevenido).
Son necesarios los cambios para ir probando, para conocer otras realidades y situaciones y para añadir experiencias personales. Es satisfactorio ver como uno va progresando, y es mejor aun notar que lo bueno puede ser mejor.
Es muy dificil intentar dominarlo, asi que lo mejor es ser parte de los cambios y de paso ir cambiando el entorno y a las personas.